Quizás lo primero que debería hacer es presentarme… Nazarena, mucho gusto. No conozco la razón que me lleva a escribir ahora, en este momento, en este preciso instante. Debe ser la marea de la vida, el aburrimiento o algún que otro pensamiento que cruza ahora, justo ahora por mi mente todavía joven. Es un raro momento, dejar atrás todo lo que se vivió durante años: dieciocho para ser exactos y calculadores. Son casi dos décadas de vida, de latidos y respiración, de caminata por el largo (o eso espero) camino de la vida.
Y hoy sentarme, ver pasar el tiempo, es algo que disfruto ampliamente… es un ver pasar el ritmo mientras yo sigo acá, pensando, sintiendo, simplemente dejando que el tiempo haga su trabajo. Es sentir la vida tal vez.
Pero a la hora de irme…¿ Qué es lo que voy a hacer? Irme. Ya no hay vuelta atrás no hay deseo que cumplir de nena de once años. Es partir, salir al nuevo mundo precipitándome a mis propias decisiones mi propia forma de vivir. Supongo me descubriré así un poco más. Yendo a la deriva por canaletas de opciones, universidad, fotocopias, libros, gente con barba larga, con otras historias, de años de desarrollo que no voy a poder cambiar. O sí, todavía no lo sé.
Siento tanto miedo que a veces derramo líquido salado por las noches, y mis pensamientos no me dejan dormir, pero después resulta algo relajante y reconfortante. Saber que siempre voy a contar con vos, eso es algo…
A no ser que te dejes llevar por esa temperatura adolescente y te olvides simplemente de mí, de todo lo que hicimos y sentimos sobre todo. Creo que ese es mi mayor miedo. Ojalá pudiera llevarte en un sobre de tela, lo suficientemente grande como para meterte ahí doblado en tres partes y meterte en el equipaje de mano, aunque suene acosador. Es un deseo simplemente, una imagen lejana de algo que nunca podría pasar, es físicamente imposible ¿no?.
Y ahora cuando empiece a cubrir las cosas frágiles con papel de diario también quizás derrame alguna que otra lágrima, pero no de nostalgia o de tristeza, sino de enfrentamiento con la realidad.
Me voy. Para no volver.