Quiero
verme en el reflejo motriz, en las olas tersas
En un
suspiro un lunes por la mañana
O tirada en
la cama con un vaso de vino
Leyendo los
hilos del mundo
Tejidos por
las arañas estupendas
Colgadas
del sol
Pendiendo
de las telas, canallas estridentes,
Sin que me
atraviese el tiempo, ni la risa de los otros
Sin la
mirada en la nuca, la mano en el hombro
La sospecha
del ayer, o el pasado como un
Arrollado
de recuerdos envueltos en aceite hirviendo
Quiero
sentarme en la vereda
A ver cómo
los niños juegan con las pelotas
De las
cabezas ajenas
Con los
estómagos rugiendo
Porque esta
noche hay mate cocido y pan duro
Como ayer…y
antes de ayer…
Quiero ver
a mi madre acariciando un eclipse lunar
Con sus
manos arrugadas por el trabajo y los años
Entre el
polvo y el frío polar
Sonriendo
aunque pase el tiempo,
Masticando
las bombas,
Hasta que
un colibrí tornasol
Se pose en
su nariz de tiza
A esperar
que baje la marea.
O quedarme
quieta, inmóvil en un cine hasta morir.