Monday, November 26, 2012

Caprichos de un bicho en la mañana



Quiero verme en el reflejo motriz, en las olas tersas
En un suspiro un lunes por la mañana
O tirada en la cama con un vaso de vino
Leyendo los hilos del mundo
Tejidos por las arañas estupendas
Colgadas del sol
Pendiendo de las telas, canallas estridentes,
Sin que me atraviese el tiempo, ni la risa de los otros
Sin la mirada en la nuca, la mano en el hombro
La sospecha del ayer, o el pasado como un
Arrollado de recuerdos envueltos en aceite hirviendo

Quiero sentarme en la vereda
A ver cómo los niños juegan con las pelotas
De las cabezas ajenas
Con los estómagos rugiendo
Porque esta noche hay mate cocido y pan duro
Como ayer…y antes de ayer…

Quiero ver a mi madre acariciando un eclipse lunar
Con sus manos arrugadas por el trabajo y los años
Entre el polvo y el frío polar
Sonriendo aunque pase el tiempo,
Masticando las bombas,
Hasta que un colibrí tornasol
Se pose en su nariz de tiza
A esperar que baje la marea.


O quedarme quieta, inmóvil en un cine hasta morir.

Friday, November 16, 2012

ELLA

Ella daba dos pasos hacia delante
Daba dos pasos hacia atrás
El primer paso decía buenos días señor
El segundo paso decía buenos días señora
Y los otros decían cómo está la familia
Hoy es un día hermoso como una paloma en el cielo

Ella llevaba una camisa ardiente
Ella tenía ojos de adormecedora de mares
Ella había escondido un sueño en un armario oscuro
Ella había encontrado un muerto en medio de su cabeza

Cuando ella llegaba dejaba una parte más hermosa muy lejos
Cuando ella se iba algo se formaba en el horizonte para esperarla

Sus miradas estaban heridas y sangraban sobre la colina
Tenía los senos abiertos y cantaba las tinieblas de su edad
Era hermosa como un cielo bajo una paloma

Tenía una boca de acero
Y una bandera mortal dibujada entre los labios
Reía como el mar que siente carbones en su vientre
Como el mar cuando la luna se mira ahogarse
Como el mar que ha mordido todas las playas
El mar que desborda y cae en el vacío en los tiempos de abundancia
Cuando las estrellas arrullan sobre nuestras cabezas
Antes que el viento norte abra sus ojos
Era hermosa en sus horizontes de huesos
Con su camisa ardiente y sus miradas de árbol fatigado
Como el cielo a caballo sobre las palomas


Vicente Huidobro